La instalación de sistemas de climatización inteligentes de aire y agua sanitaria consigue mejorar la eficiencia energética del hotel al mismo tiempo que garantiza el confort de los huéspedes.

Las ventajas de instalar estos sistemas de ventilación para un alojamiento hotelero son múltiples y con grandes beneficios a la hora de destacar dentro del sector del turismo sostenible. En primer lugar, se reduce la demanda energética de los sistemas de ventilación al hacer un uso más eficiente de los mismos, lo que trae consigo un ahorro energético. Además, también se mejoran los niveles de confort térmico, manteniendo el porcentaje de humedad relativa dentro de los márgenes establecidos en la normativa y garantizando la calidad del aire.

Si a la ventilación se le añade un sistema de climatización del agua sanitaria que incorpore sistemas que aprovechen la energía residual del hotel, el ahorro energético será considerable. Por ello, aquellos hoteles que dan un paso hacia la sostenibilidad mediante la instalación de estos sistemas de climatización inteligente consiguen un ahorro energético medio del 40%.

 

Caso de éxito:  hotel Only You Atocha

El hotel Only You Atocha en Madrid ha apostado por la sostenibilidad mediante la instalación de sistemas de climatización de aire y agua eficientes.

Un sistema de control determina si la producción de frío/calor debe cubrirse mediante bombas de calor a gas, enfriadora o caldera. Dicha demanda energética se satisface en función de una serie de condiciones externas y de manera que se optimiza el rendimiento de la instalación.

Mediante el uso de los equipos con bomba de calor a gas, se aprovecha la recuperación de energía residual procedente de los gases de escape y refrigeración del motor para el precalentamiento de depósitos de agua caliente sanitaria del hotel. Si fuera necesario calentar más dicha agua, esta se terminaría de alcanzar mediante el uso de la caldera.

Según los cálculos efectuados por el equipo de gestión del hotel, con la energía residual de los equipos se puede llegar a recuperar hasta el 82% de la energía necesaria para satisfacer la demanda de agua caliente del establecimiento hotelero. Esto se traduce en una reducción de un 27% en consumo de energía primaria y de un 22% en emisiones de CO2, un ejemplo de gestión hotelera eficiente y sostenible.