El turismo sostenible es una realidad alcanzable por la mano de todos: empresarios, turistas y promotores.

Las patas de la mesa del turismo sostenible son la arquitectura, la gestión de residuos, la economía y el personal (tanto empleado como la clientela).

La arquitectura del turismo sostenible

En un entorno sostenible, la arquitectura debe asegurar la calidad ambiental y la eficiencia energética. Tanto en complejos de nueva edificación como en la rehabilitación de edificios hoteleros.

Los aspectos a tener en cuenta que influyen en arquitectura y turismo son:

  • Las condiciones climáticas de la zona.
  • La selección de materiales y sistemas constructivos sostenibles.
  • El aprovechamiento de recursos naturales, como las energías renovables.

Este último punto, los recursos naturales, merece un apartado propio de desarrollo. Junto con las medidas pasivas de las edificaciones que consiguen reducir la demanda de energía y agua, hay que implementar la obtención natural de recursos como el agua caliente y la luz.

Para ello, la arquitectura, la construcción y los avances tecnológicos ponen en nuestra mano aspectos como:

  • Sistemas de domótica: aportan servicios de gestión energética, control de consumos y comunicación.
  • Instalaciones de alta eficiencia energética de calefacción, refrigeración, agua caliente sanitaria e iluminación. Además de reductores de caudal en grifos, sistemas de doble descarga en inodoros y otros elementos individuales.
  • Uso de energías renovables disponibles en la localidad.

Gestión de residuos eficientes

Directamente relacionado con la arquitectura y la eficiencia energética, aparece la gestión de residuos. Al igual que la construcción hostelera tiene que tener en cuenta el ciclo de vida útil del edificio, este enfoque debe traspasarse a otros campos.

Es recomendable evitar la compra de productos que estén envueltos o con envases de difícil reciclaje. En apartados gastronómicos es necesario una gestión de los residuos más tóxicos y contaminantes como los aceites vegetales. Al igual que en el mantenimiento del edificio, con las bombillas, pinturas y cierto mobiliario.

Cada departamento necesitará un estudio de gestión de residuos, para que podamos seguir manteniendo la línea de turismo sostenible.

Economía local y personal concienciado

El entorno de la actividad turística debe verse beneficiado por la misma. Es necesario contribuir al desarrollo de la economía local mediante proveedores y productores locales, por ejemplo.

La contratación será preferiblemente también local, con condiciones dignas y apostando por la no-discriminación. Además, el personal debe estar concienciado con la sostenibilidad para llevar a cabo a su vez labores de concienciación con los clientes.

Los clientes son la base del negocio del turismo sostenible: una proporción cada vez más grande de turistas están concienciados sobre el medio ambiente y en los complejos turísticos sostenibles, deben recibir aún más concienciación y contar con unas instalaciones adecuadas para labores como reciclaje y gestión de residuos.

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