Las Islas Baleares reciben gran parte del volumen nacional e internacional de turismo en cualquier época del año, especialmente la estival. Por ello, el gobierno de las islas ha apostado por el concepto de turismo sostenible como ayuda a la economía local, del medioambiente y fomento de las tradiciones locales. ¿Cómo lo ha conseguido?

Entre las medidas puestas en marcha que pueden paliar el impacto negativo que supone el turismo en las islas, destaca una que se empezó a aplicar desde el 1 de julio de 2016: la ecotasa. Este impuesto de turismo sostenible trata de compensar la cantidad de visitantes que reciben de tal forma que lo recaudado pueda reinvertirse en la mejora de la infraestructura y el ecosistema.

Qué es la ecotasa

El impuesto sobre el turismo que ha puesto en marcha el gobierno de Islas Baleares está dirigido a todos aquellos visitantes, extranjeros o nacionales, que se alojen en hoteles, residencias o viviendas; por lo que tendrán que pagar una tasa que oscila entre los cincuenta céntimos y los dos euros en función de la categoría del alojamiento y del tiempo de estancia.

No se mantiene igual para todo tipo de turismo o temporadas: los menores de 14 años están exentos de abonar dicha tasa y durante la temporada baja el importe se reduce a la mitad. Estas facilidades demuestran que la tasa está pensada para mejorar el modelo turístico y la industria, sin afectar a la economía de los residentes.

 

La medida ha desatado diversas opiniones a favor y en contra. Lo que es seguro es que este impuesto supone un importante paso hacia adelante en la consecución de un modelo de turismo sostenible.